domingo, 2 de diciembre de 2007

¿Mario Bros comunista?


Fue el primer juego de Nintendo que conocí. Después del antiguo Atari, donde el juego más interesante consistía en manejar un avión cuadrado con el jostick. Fue un cambio radical, un traspaso de una época a la otra, fue el invento que marcó la época de los que soportamos los veintitantos años.
Un fontanero, un plomero que avanzaba de izquierda a derecha, que pisaba patos-tortuga, que se metía por enormes tubos verdes, que rompía ladrillos con su cabeza, que al final se enfrentaba a dragones que botaban fuegos para que al final rescate una princesa. Un juego tan interesante como inocente, un cuento más de muchos, de reinas y plebeyos.
Luego llegó el Mario 2, Mario 3 (que no gocé mucho), hasta que llegó el Mario Island, que traía consigo a un compañero más, YOSHI, el memorable dinosaurio verde que se tragaba todo lo que veía a su paso, incluyendo dragones-cocodrilos que vivían en la lava. Además, podía volar, botar fuego por la boca y nadar bajo el agua. Pero no podía entrar a los castillos (sabía cuál era su lugar).
Mario Island era (es) un juego que particularmente me hacía pasar largas horas frente a la pantalla, sacándome ampollas en los dedos pulgar e índice. Eran curiosos los pasadizos secretos, las llaves que había que sacar, el Mundo Especial, el Bosque Encantado. Tantos recuerdos que hace dos años cobraron un sabor amargo (hace poco también) cuando a un neurótico con malas intenciones se le ocurrió que tras el inocente juego de nuestro fontanero estaba una escondida PROPAGANDA COMUNISTA.





Que Mario izaba la estrella roja, que Mario era un obrero que iba por encima de los otros obreros que solo obedecían, que Mario odiaba la monarquía, que Mario se parecía a Stalin, etc. Todos estos indicios que no pasan a ser idioteces propias de alguien que puede hallar similitudes entre un papel en blanco con un fierro de construcción. O puede hallar tendencias hipnóticas pro capitalistas en la forma cómo George Bush se mete el dedo en la nariz.
Pasó lo mismo con los Looney Tunes, que supuestamente eran dibujos que pregonaban la homosexualidad (cuando Bugs Bunny, besaba incansablemente a Sam el Pirata o a Elmer Fudd), o que los Teletubies también eran homosexuales, o que el Pajarraco de Plaza Sésamo se metía drogas, o que Dragon Ball era pro diabólico, o que hasta Harry Potter era un libro solo para herejes amantes de las artes oscuras, etc y etc y etc.
Que existen los mensajes subliminales es cierto, pero estos acusadores de Mario solo dan muestras de que existen personajes que crean supuestos tendenciosos (los que esconden esa disposición para crear un clima de incertidumbre se valen de videos, animaciones y palabras obviamente para tratar de sugestionar) para crear dudas entre las personas con el fin único de figurar. Nada más.
Bueno, ahí les dejo un video de youtube y la dirección de donde se pueden hallar las similitudes que hacen unos tendenciosos con tal de llamar la atención a fuerza de disparates.
En esta dirección hay una animación en flash. Les recomiendo apagar el sonido, es estresante:


http://israelff.blogspot.com/2006/07/super-mario-comunista_28.html



¿Ahora qué dirán? ¿Que los amantes de Chaplin también son amantes de Hitler, porque se parecía en el bigotito? ¿O que Papá Pitufo es pro Marxista porque tiene la misma barba de Marx? No pues!!!!

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